CONMEMORACIÓN EN RECUERDO DEL HOLOCAUSTO, SI. VOX, NO

Artículo de Opinión de Elena Muñóz, Concejala y Secretaria de Cultura.

El día 27 de enero es  la fecha elegida por el Parlamento Europeo y por la Asamblea General de Naciones Unidas para recordar y prevenir los crímenes contra la humanidad, respondiendo a una resolución de Naciones Unidas en 2005 sobre el Recuerdo del Holocausto, instaurando como el Día Internacional el día referido. En dicha resolución se recogen los principios que la fundamentan, y que responden también a los principios y valores que nuestro partido, el Partido Socialista Obrero Español, ha defendido y sigue defendiendo, condenando el Holocausto, condenando sin reservas todas las manifestaciones de intolerancia religiosa, incitación al odio, acoso o violencia contra personas o comunidades basadas en el origen étnico, creencias o ideologías.

Para los y las socialistas la palabra MEMORIA tiene un significado transcendente, no solo de reivindicación de las víctimas, sino reparación moral de los daños, tremendos como en este caso, ocasionados a colectivos por las razones arriba expuestas y que llevó a nuestro partido en 2007, con el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, a la propuesta y aprobación por las Cortes españolas de la Ley de Memoria Histórica

La Memoria histórica significa asumir la responsabilidad de devolver la dignidad. En palabras de la canciller alemana Angela Merkel “Los alemanes conocemos muy bien el origen del racismo criminal del nazismo que condujo al Holocausto. Se enseña en las escuelas y no podemos permitir que se olvide la responsabilidad única de Alemania en este crimen contra la humanidad”. Esto es importante, porque es educar a los niños y las niñas en la verdad de la Historia que no condena a los pueblos, sino que repara a las víctimas.

Lo que sucedió en Europa entre 1930 y 1945 fue el fruto del ascenso de regímenes fundamentados en el totalitarismo (Alemania, Italia, España). Tras la Guerra civil española muchos de los exiliados acabarían sus días (más de cinco mil) en los campos de concentración o de exterminio nazis.

Al igual que vemos ahora culpar de la situación económica a los inmigrantes, entonces los nazis hicieron diana de todos los males a los judíos. En el caso de España, Franco señaló como chivo expiatorio a los masones y a los progresistas, y entregó a los judíos a los nazis, apropiándose de sus bienes. ¿A quién no le suena el famoso “contubernio judeo-masónico comunista”?

Con todos estos antecedentes, en el último Pleno municipal de Rivas Vaciamadrid,   VOX nos sorprende presentando una moción en la que se reivindica la memoria de las víctimas del Holocausto, dentro de la conmemoración expuesta anteriormente.  Porque traer esta moción a un Pleno y negar la Ley de Memoria Histórica española, no condenar la situación del pueblo palestino, del saharaui, no apoyar medidas para la paliar la situación de quienes se ven obligados a vivir e incluso a morir en los campos de refugiados, situarse al lado de quienes rechazan el refugio de los migrantes en riesgo de morir en el Mediterráneo,  situarse junto a partidos políticos cuyo ideario es resucitar el de quienes provocaron esta masacre hace 75 años, demuestra que esta propuesta es, como poco, cuestionable.

Las palabras del Secretario General de Naciones Unidas en el mismo día de esta conmemoración nos alerta del peligro: “El resurgimiento del odio estos últimos años (…) Demuestra que la intolerancia, el racismo y los prejuicios siguen estando entre nosotros”.

Los y las socialistas siempre estaremos al lado de la condena de uno de los hechos más deleznables de la Historia de la Humanidad. Por ello, asumimos el apoyo a la conmemoración del Recuerdo del Holocausto, siempre, aunque no hayamos apoyado la moción de VOX en Rivas Vaciamadrid, por no entender esa diferenciación entre unas víctimas y otras, ya que todas se sacrificaron por las mismas razones: odio, mentira e intolerancia.

Invitamos a VOX a demostrar con los hechos que esta moción no es una anécdota para blanquear la imagen de un partido, sino que responde a un “principio” de toma de conciencia de que la Historia y la Memoria sirven para reparar injusticias y devolver la dignidad a las víctimas.

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